Llegar a una meseta caliza, con vistas abiertas sobre la Sierra del Segura y barrancos que caen hacia el río Tus, es una experiencia muy distinta a visitar un mirador convencional. El Calar de la Sima forma parte del Parque Natural de los Calares del Mundo y de la Sima, y aquí aclaro qué es realmente, cómo se relaciona con los cañones cercanos y qué debes tener en cuenta para recorrerlo con seguridad.
La clave para entender este paisaje montañoso
- No es un cañón, sino un macizo calizo de cumbre elevada y aspecto amesetado.
- Se encuentra en la zona sur del parque natural, junto a Yeste y el límite con Jaén.
- Su punto más conocido es el pico Mentiras, situado a unos 1.900 metros.
- El ascenso exige experiencia, orientación y buena forma física. Algunas fichas técnicas lo consideran de dificultad alta.
- Los barrancos, las simas, las dolinas y el cañón del río Tus explican el verdadero interés geológico del entorno.
Qué es realmente este paisaje de la Sierra del Segura
El nombre puede llevar a confusión. El Calar de la Sima no designa un desfiladero aislado, sino una plataforma montañosa de roca caliza integrada en el Parque Natural de los Calares del Mundo y de la Sima, en la provincia de Albacete.
La palabra “calar” se utiliza en la zona para describir macizos calizos capaces de absorber y conducir el agua por su interior. La “sima”, en cambio, alude a una cavidad o pozo vertical formado por la disolución de la caliza. Por eso el paisaje combina crestas, lapiaces, dolinas, cuevas y pozos naturales, no únicamente paredes de cañón.
El parque ocupa unas 19.192 hectáreas y se extiende por los municipios de Cotillas, Molinicos, Riópar, Vianos, Villaverde del Guadalimar y Yeste. El macizo de la Sima ocupa el sector meridional y queda próximo a los términos jienenses de Siles y Segura de la Sierra.
| Aspecto | Qué significa para el visitante |
|---|---|
| Tipo de paisaje | Macizo calizo de cumbre elevada, no un cañón único |
| Altitud máxima conocida | El pico Mentiras alcanza aproximadamente 1.897 metros |
| Entorno protegido | Parque Natural de los Calares del Mundo y de la Sima |
| Terreno | Roca, pendientes, pedreras, simas y senderos de montaña |

El paisaje que hace especial la visita
Desde las zonas altas se entiende mejor la estructura del territorio. La superficie del calar parece relativamente abierta, pero sus bordes se rompen en escarpes y laderas de fuerte desnivel que descienden hacia los valles del Segura y del Tus.
El agua es la gran escultora de este espacio. Al filtrarse por la roca crea formas subterráneas y depresiones superficiales, mientras que en las cotas bajas alimenta arroyos, fuentes y ríos. El cercano valle del río Tus forma un cañón de unos 4 kilómetros entre los grandes macizos calizos, una referencia más adecuada si lo que buscas es un paisaje de garganta profunda.
La riqueza natural también es notable. En el conjunto del parque se han catalogado más de 1.300 especies vegetales, con pinares, encinares, quejigos, arces, tejos y acebos. En las cotas elevadas la vegetación puede parecer escasa, pero precisamente ahí las grietas y pequeñas depresiones de la caliza crean refugios para especies adaptadas a condiciones duras.
Mi recomendación es no limitar la visita a la fotografía de la cumbre. El interés está en observar cómo cambia el paisaje entre el valle, el bosque y la plataforma superior. Esa transición explica mucho mejor la personalidad del lugar que cualquier mirador puntual.
Cómo llegar y cómo plantear la visita
El acceso más lógico depende de la zona que quieras conocer. Para aproximarte desde el sur, la referencia principal es Yeste y la carretera CM-3206. Desde el norte, las carreteras CM-3204 y CM-412 acercan a otros sectores del parque, aunque no conducen directamente a una entrada única del macizo.
No conviene imaginar un espacio con un gran aparcamiento, un centro de visitantes y un sendero corto perfectamente acondicionado. El terreno es amplio y la aproximación final suele hacerse por caminos locales y sendas de montaña, cuya dificultad cambia según el punto de partida y el estado del firme.
| Tipo de plan | Para quién resulta adecuado | Precaución principal |
|---|---|---|
| Valles y aldeas cercanas | Familias y visitantes que buscan paisaje tranquilo | Comprobar accesos y zonas de estacionamiento |
| Ruta hacia la zona alta | Senderistas con experiencia | Desnivel, orientación y cambios meteorológicos |
| Cumbre del Mentiras | Montañeros preparados | Nieve, hielo, niebla y exposición en algunos tramos |
Las fichas técnicas disponibles describen itinerarios de unas 4 horas y dificultad alta, aunque ese tiempo no debe tomarse como una duración universal. La ruta concreta, el desnivel acumulado y la experiencia del grupo pueden modificarlo bastante.
Qué dificultad tiene la subida al sector superior
La parte alta no es una excursión sencilla para improvisar. La falta de señalización continua, la ausencia de fuentes potables y la complejidad del relieve hacen que sea necesario llevar agua suficiente, mapa descargado y batería externa.
La niebla merece especial respeto. En una meseta caliza puede reducir la visibilidad en pocos minutos y hacer que una senda parezca otra. En invierno, además, la cumbre puede acumular nieve o hielo, incluso cuando las condiciones en Yeste o Riópar parecen agradables.
- Usa botas con suela de montaña, no calzado urbano.
- Lleva al menos 1,5 litros de agua por persona para una salida de varias horas, ajustando la cantidad al calor y al esfuerzo.
- Consulta la previsión de viento, lluvia, niebla y temperatura en altura.
- Evita avanzar por bordes o cortados para conseguir una fotografía.
- Comunica a alguien el recorrido previsto y la hora aproximada de regreso.
- Si aparece niebla densa o tormenta, lo sensato es dar la vuelta.
He comprobado muchas veces que el error más común en la montaña caliza es subestimar el regreso. La ida parece sencilla porque el paisaje entretiene, pero la fatiga, el calor y la pérdida de referencias se notan sobre todo durante los últimos kilómetros.
Cuándo ir y qué combinar con la visita
La primavera y el otoño suelen ofrecer el mejor equilibrio entre temperatura, visibilidad y color del paisaje. En verano prefiero empezar muy temprano, porque las zonas altas tienen poca sombra y el esfuerzo aumenta con rapidez. El invierno puede ser magnífico para montañeros acostumbrados a nieve y hielo, pero no es la estación adecuada para una primera toma de contacto.
La visita gana mucho si se integra en una escapada por el parque natural. Puedes combinarla con el Nacimiento del río Mundo y los Chorros, el valle del Tus, el Hueco de Tus o los núcleos rurales próximos a Yeste y Riópar. Son ambientes diferentes y permiten entender cómo el agua ha modelado todo el territorio.
Las condiciones de acceso, las restricciones temporales y la gestión de los aparcamientos pueden cambiar. Antes de salir conviene comprobar la información oficial del parque y del municipio correspondiente, especialmente en puentes, verano y jornadas con riesgo de incendio.
Errores que conviene evitar en este paraje
El primer error es buscar un único punto llamado “la sima” y esperar encontrar allí todo el paisaje. El nombre describe un conjunto montañoso y kárstico mucho más amplio. Para disfrutarlo hay que distinguir entre la zona alta del calar, los valles fluviales y los cañones cercanos.
El segundo es confiar demasiado en el teléfono. La cobertura puede ser irregular y una aplicación de rutas no sustituye a la lectura del terreno. También es mala idea abandonar los senderos conocidos para atajar por zonas de lapiaz, donde las rocas cortantes y los desniveles ocultos ralentizan mucho la marcha.
Por último, no trataría este espacio como un parque urbano. No hay servicios a cada pocos minutos y la protección ambiental exige caminar con cuidado, no recoger plantas, no entrar en cavidades sin conocimientos y regresar con todos los residuos.
Una forma sensata de disfrutar la montaña caliza
Para una primera visita, elegiría una jornada despejada, una aproximación por los valles y una ruta moderada antes de intentar la cumbre. Así se disfruta del bosque, del relieve y de las vistas sin convertir la excursión en una prueba de resistencia.
El atractivo de este rincón no depende solo de alcanzar el punto más alto. Está en comprender cómo la caliza, el agua y el tiempo han creado un paisaje de mesetas, simas, barrancos y ríos que cambia en cada estación.
Con buena planificación, respeto por las restricciones y una valoración realista de la dificultad, el sector de la Sima ofrece una de las experiencias de naturaleza más completas de la Sierra del Segura. La montaña recompensa más cuando se recorre sin prisas y con margen suficiente para regresar antes de que cambien las condiciones.