Llegar a una aldea asturiana atravesando una cueva parece el argumento de una película, pero en Ribadesella es una experiencia real. La dificultad está en que el nombre La Cuevona se utiliza para varias cavidades distintas, con accesos y usos muy diferentes. Aquí aclaro cuál merece la pena visitar, cómo organizar la escapada y qué precauciones conviene tener en cuenta.
La clave es identificar qué Cuevona quieres visitar
- Cuevona de Cuevas del Agua es el paso natural de unos 300 metros que conduce al pueblo de Cueves.
- Cuevona de Ardines está junto a Ribadesella, tiene una gran sala interior y requiere subir unos 300 peldaños.
- Cuevona de Avín, cerca de los Picos de Europa, está relacionada con el Museo de la Fauna Glacial.
- El acceso en vehículo a la cavidad de Cueves está regulado y restringido a residentes.
- Para Ardines hacen falta calzado cerrado, ropa de abrigo y buena movilidad.

Qué lugar se conoce realmente como La Cuevona en Asturias
Cuando alguien habla de La Cuevona sin añadir más datos, normalmente se refiere a la cavidad de Cuevas del Agua o Cueves, en el concejo de Ribadesella. Es una formación kárstica de unos 300 metros de longitud que funciona como acceso natural a la pequeña localidad, algo muy poco habitual en España.
El nombre también puede referirse a la Cuevona de Ardines, otra cueva de Ribadesella situada en un nivel superior al de Tito Bustillo, o a la Cuevona de Avín, en el entorno de Onís. Yo empezaría cualquier planificación por esta diferencia, porque esperar una visita guiada y encontrarse con un túnel de paso, o al revés, cambia por completo la experiencia.
| Cavidad | Dónde está | Qué ofrece | Acceso |
|---|---|---|---|
| Cuevona de Cuevas del Agua | Ribadesella | Recorrido natural hacia el pueblo de Cueves | Carretera regulada y paso a pie según señalización |
| Cuevona de Ardines | Ribadesella | Gran sala natural y patrimonio arqueológico | Escalera de unos 300 peldaños |
| Cuevona de Avín | Onís | Museo de la Fauna Glacial y visita interpretativa | Visita guiada |
La Cuevona de Cuevas del Agua y su paso hacia Cueves
La cavidad de Cueves es la opción más llamativa para una excursión sencilla por el oriente asturiano. El camino atraviesa una galería natural con estalactitas, estalagmitas, agua y paredes calizas, mientras la luz exterior desaparece poco a poco hasta reaparecer al otro lado, junto al valle donde se asienta el pueblo.
La carretera pasa por el interior, pero no conviene imaginarla como un túnel turístico convencional. El tránsito de vehículos está regulado mediante señalización, semáforos y cámaras, y el paso en coche se reserva a los residentes. Si voy a conocer un lugar así, prefiero dejar el vehículo en la zona habilitada y observar las indicaciones locales antes de entrar.
Cómo disfrutar del recorrido sin cometer errores
- Consulta la señalización antes de acceder, especialmente si hay tráfico o poca visibilidad.
- No te detengas en la calzada para hacer fotografías.
- Utiliza calzado con suela antideslizante, porque la humedad puede volver resbaladizo el suelo.
- Lleva una chaqueta ligera incluso en verano. La temperatura dentro de la cueva suele sentirse más baja que en el exterior.
- Respeta el silencio y no toques las formaciones calcáreas.
La visita funciona especialmente bien combinada con un paseo por Cueves, el río Sella y Ribadesella. No intentaría convertirla en una jornada de espeleología: su encanto está precisamente en la facilidad de acercarse a un paisaje subterráneo sin necesidad de material técnico ni experiencia previa.
La Cuevona de Ardines exige más esfuerzo y ofrece más historia
Ardines es una experiencia distinta y, en mi opinión, más exigente. La entrada se encuentra a media ladera del macizo y se alcanza mediante una escalera de aproximadamente 300 peldaños. Después de una galería de unos 60 metros aparece una sala de dimensiones extraordinarias, con cerca de 100 metros de diámetro y más de 50 metros de altura máxima.
Una abertura en el techo deja entrar luz natural y ayuda a entender la escala de la cavidad. El espacio no impresiona solo por su tamaño, sino por la mezcla de roca, vegetación, humedad y silencio que se concentra en el interior. Para mí, ese contraste es más interesante que buscar únicamente una fotografía espectacular.
Un enclave arqueológico, no solo una cueva bonita
La cavidad fue estudiada desde el siglo XIX y conserva evidencias relacionadas con ocupaciones prehistóricas. También se han documentado grabados exteriores atribuidos posiblemente al Paleolítico, además de manchas y trazos de pintura roja en el interior.
Ardines no debe confundirse con Tito Bustillo. Ambas forman parte del macizo de Ardines, pero son cavidades independientes y sin comunicación actual. Esa diferencia importa porque cada una tiene su propio recorrido, régimen de visita y valor patrimonial.
Estado de la visita y condiciones físicas
La disponibilidad de Ardines puede cambiar y la información oficial consultada indica que la cueva está temporalmente cerrada al público. Conviene comprobar el estado antes de desplazarse, porque una ficha con horarios generales no garantiza que la entrada esté operativa ese día.
Cuando se reanuden las visitas, yo no la recomendaría a personas con dificultades importantes de movilidad o visión. La escalera es el principal condicionante, y dentro hacen falta ropa de abrigo y calzado adecuado. Tampoco se permite acceder con animales.
La Cuevona de Avín ofrece una visita completamente diferente
En el concejo de Onís aparece otra cavidad con un nombre parecido. La Cuevona de Avín tiene un recorrido aproximado de 500 metros y está vinculada al Museo de la Fauna Glacial de los Picos de Europa, con reproducciones de mamuts, rinocerontes lanudos y otros animales del último periodo glacial.
Su interés no está tanto en atravesar una cueva de camino a un pueblo como en comprender cómo era el paisaje asturiano hace decenas de miles de años. Por eso la visita guiada resulta más adecuada para familias y para quienes buscan una explicación interpretativa, mientras que Cueves encaja mejor con una parada breve de naturaleza y fotografía.
| Si buscas... | La opción más adecuada |
|---|---|
| Un paso natural singular y fácil de integrar en una ruta | Cuevona de Cuevas del Agua |
| Una gran sala subterránea con patrimonio prehistórico | Cuevona de Ardines, cuando esté abierta |
| Una actividad guiada sobre fauna y prehistoria | Cuevona de Avín |
Esta comparación evita una decepción bastante habitual. La palabra “Cuevona” no describe una única atracción con un formato fijo, sino varios espacios asturianos que comparten nombre y espectacularidad, pero no el mismo tipo de visita.
Cómo preparar una escapada práctica por la zona
Para conocer la cavidad de Cueves, reservaría al menos medio día si quiero caminar con calma por el entorno. Ribadesella permite completar el plan con el paseo marítimo, la playa de Santa Marina, el puerto y otros puntos naturales del concejo.
La mejor época depende del objetivo. En días lluviosos, la cueva puede resultar más atmosférica, aunque también aumenta la humedad y el riesgo de resbalones. En temporada alta hay más visitantes y más tráfico en las carreteras del oriente asturiano, así que conviene llegar temprano y no improvisar el estacionamiento.
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Qué llevar
- Calzado cerrado con buen agarre.
- Una prenda impermeable o de abrigo fino.
- Linterna solo como apoyo, nunca para explorar zonas cerradas.
- Agua y una bolsa para guardar residuos.
- Batería suficiente en el teléfono, pero sin convertir cada tramo en una sesión de fotografías.
Yo evitaría tacones, sandalias lisas y carritos de bebé en los tramos húmedos o escalonados. También dejaría fuera cualquier intento de entrar en galerías laterales, trepar por la roca o acercarse al cauce del agua: una cavidad natural puede parecer sencilla y cambiar rápidamente con la lluvia.
La mejor Cuevona depende del tipo de día que quieras tener
Si quieres una imagen poco común y una visita breve, la cavidad de Cuevas del Agua es la elección más directa. Si te interesa la arqueología y no te supone un problema subir 300 peldaños, Ardines tiene una escala y una historia mucho más profundas, aunque debes confirmar antes que esté abierta.
Avín queda reservado para quien prefiera una experiencia guiada y didáctica ligada a la fauna glacial. Con esa distinción clara, la escapada resulta sencilla de organizar y se disfruta mejor, porque cada lugar se visita con expectativas realistas y con el respeto que merece el patrimonio subterráneo asturiano.